El buque encayado contenía 3.150 Toneladas de sosa cáustica (hidróxido de sodio), según fuentes del Instituto Armado. Aunque esto no supuso peligro al no producirse vías de agua ni roturas del casco. La avería parece hallarse en las máquinas de éste.
Capitanía maritima y Salvamento marítimo controlaron la situación. Según datos de Protección Civil el buque no hubo incidentes ni desalojaron a los tripulantes del mismo. Como medidas de seguridad se cortó el tráfico por el Río Guadalquivir y se inició un dispositivopara sacar el buque de donde estaba encayado.
Este buque fue controlado por el remolcador Sargazos; mientras que estaban movilizados el remolcador “María Zambrano”, de Salvameto Marítimo, un avión “Serviola Dos” de Capitanía Marítima, la patrullera de la Gardia Civial y técnicos de de la Base Estratégica de la Lucha contra la Contaminación de Sevilla. Finalmente, fue remolcado hasta Sevilla con ayuda de la marea alta.
Eriphia opina que estos riesgos serán magnificados cuando se haga el pretendido dragado del río Guadalquivor, desde su desembocadura hasta Sevilla (80 Km.) y puedan entrar buques de mayor embergadura y mayor capacidad de carga. Ya que algunos son muy antiguos y siguen circulando.